Menú Reportajes Entrevistas Fotografías Viajes Relatos Opinión Ideas utópicas
laplumaafilada.es Ir a página principal
CUENTOS DE ARTE Y OTROS PAISAJES...
Búsqueda personalizada

Ripollés y los hijos de la Primavera

Por Maikel Perdiz

Cuando levanté mi peatonal cabeza, mientras caminaba por la Avenida de la Constitución en Sevilla, vi una excepcional excursión infantil. Era un grupo de niños con una estatura más grande de lo normal. Me quité de nuevo las legañas para ver, que se trataba realmente de una exposición de la mano del artista polifacético y pluriempleado Juan Ripollés.

El acabado de algunas de sus obras, roza la perfección que solo consiguen los ríos en cantos rodados durante siglos. En otras, su fulgurante color, despierta más que un jarro de agua fría.

Si bien las esculturas, a priori, conceptualmente no contienen exhaustivo misterio. Deberíamos pasear junto a ellas para mirarlas desde todos sus puntos de vista. Rastrear sus curvas, sumergirnos en sus profundidades, acariciar sus protuberantes cuerpos y oler el indeleble rastro de la niñez en un adulto.
            Juan Ripollés propone algunas de sus particulares visiones personales sobre la vida en hierro, bronce y fibra de vidrio, en Sevilla hasta el 29 de Marzo. Enfoques de una vida azotada por el recuerdo de la guerra civil. Una vida llena de ilusión y de trabajo incansable.

Recomiendo que visiten este enlace que encontré por casualidad en Internet. Donde pueden ver un video en el que aparece el autor concediendo una entrevista bastante interesante. Aquí destaco algunos fragmentos de la misma.

Fragmento de entrevista en http://www.youtube.com/watch?v=Krv4jW1HKXs:

“Empecé a pintar, pues, como todas las niñas y niños. Desde pequeñito. Los demás se van haciendo mayores, y van dejando de pintar y en mi caso pues, no abandoné. Sigo como cuando niño. Pintando, haciendo muñequitos, y haciendo eso que llaman esculturas. Lo que hacen todas las niñas y todos los niños. Eso es un artista, un niño que no acaba de crecer nunca.

Yo no me propuse llegar a ninguna parte. Siempre he tenido un propósito en la vida que fue trabajar. No creo en todo lo que rodea -la parafernalia-, al trabajo. Nunca lo he creído. Si quieres dejar algo tuyo, déjalo hecho. Y “hecho” es trabajar.

Soy un cultivador de libertad, no hago otra cosa. El ser humano, necesita libertad. No sabemos lo que es, la buscamos y no la encontramos nunca porque no es un ente, no es una cosa que se pueda tocar. Te la tienes que crear tú. No existe. Y dije: “pues yo, soy un cultivador de libertad, porque hago lo que me apetece hacer”.

La primavera se acerca a nosotros corriendo, asustada del invierno, como un niño en busca del cobijo materno o paterno.

Junto a la Catedral hispalense, se escucha el jolgorio silente de los hijos de la Primavera. Prueben a pasear junto a ellos. Y por favor, no le peguen chicles…

Ir a galería fotográfica Ir a galería fotográfica
Territorio ñ
Contáctanos Colaboración
Creative Commons License La Pluma Afilada by Antonio Gallardo is licensed under a Creative Commons Reconocimiento 3.0 España License
Contáctanos
Quiosco virtual
La jungla de asfalto